¡¡GLORIA A LOS HÉROES GUANCHES DE ACENTEJO
Y A
SUS HEREDEROS IDEOLÓGICOS!!

Compañeras,
compañeros, compatriotas: Un año más nos congregamos en un sector de este
Barranco de Farfán cuyo nombre, al igual que otras tantas cosas, nos ha sido
usurpado por el colonialismo invasor y sustituido por el de San Antonio, quizás
con el propósito de desterrar de sus mentes criminales el recuerdo de la mayor
derrota que jamás recibieron los altivos y despiadados ejércitos coloniales
españoles, derrota sufrida a manos de un pueblo al cual consideraban y
consideran inferior, a manos del pueblo guanche.
En
este Barranco de Farfán, un glorioso día 29 de mayo de 1494, el mercenario
esclavista Alonso Fernández de Lugo vio abatida su altiva cerviz, y con él la
de sus huestes de aventureros y mercenarios. En este barranco, a lo largo de un
frente de unos seis kilómetros, mordieron el polvo más de dos mil quinientos
esclavistas españoles y, no mil o mil quinientos como venían sosteniendo
algunos cronistas.
Está
debidamente documentado que el ejército invasor se componía de más de dos
mil setecientos aventureros, extremo éste que ya anticipaba el criollo médico
e historiador, Marín de Cubas, quien tratando de la segunda invasión
capitaneada por Lugo y en referencia a la modorra nos dice: ..."Buscáronse
espías y dieron por aviso que no tenía gente junta de pelea para venir a
buscarlos a la playa, porque había gran mortandad en la tierra, o ya fuese por
estar apestados por la corrupción de más de 2000 cuerpos que quedaron
por enterrar el año pasado en la batalla de Centejo...".
Aquel día, el masacrador de pueblos, Alonso Fernández
de Lugo, dejó aflorar el cobarde e indecente que realmente era, después de ser
desmontado, y perder los dientes de un certero tenikaso, huyó a uña de caballo
del campo de batalla con parte de su plana mayor hacía los altos de Chicayka,
abandonando a su suerte los restos de su maltrecho Ejército de bandoleros,
hecho que, por otra parte, desmiente la imagen que del invasor se empeñan en
trasmitirnos los colonialistas, al pretender representárnoslo como un altivo
caballero cubierto con brillante armadura.
Ese día fue glorioso, no sólo por la derrota de un
numeroso Ejército dotado del mejor armamento y tecnología de la época, también
fue glorioso porque los canarios dimos al mundo, una vez más, el ejemplo de lo
que es verdadera civilización, humanidad, nobleza de espíritu y autentica
moral, conceptos que siempre han estado a años luz de la doble moral practicada
por la barbarie europea.
No era práctica de guerra entre nuestros nobles
ancestros el perseguir para rematar o esclavizar a los vencidos,
práctica que era habitual en los deshumanizados europeos, por el
contrario, nuestros tabores atendían a los enemigos heridos en el combate, los
prisioneros tratados humanamente y puestos en libertad después de la batalla,
de ello abundan los ejemplos recogidos por los propios cronistas de los
invasores. Si bien ninguna guerra es deseable, mucho tendrían que aprender de
nuestros antepasados los modernos estrategas en cuanto al concepto de guerra
humanizada.
Es indudable que de haber tenido lugar la memorable
batalla de Acentejo en otras latitudes, hoy sería una Epopeya cantada por los
poetas y ensalzada por los historiadores, en la medida que lo es, por ejemplo,
en Europa la batalla de las Termopilas, pero al continuar siendo el pueblo
canario un pueblo sometido, el invasor pone especial empeño en ocultar y
ningunear este glorioso hecho de armas que, en defensa de la libertad de
Compatriotas: Hoy es día de Orgullo Nacional
Canario, orgullo que, como nuestro árbol Santo el Drago, es longevo, de
profundas y alargadas raíces, de esbelto y sólido tronco y de
múltiples y frondosas ramificaciones, árbol Santo de la esperanza que
durante centurias ha venido sustentado su existencia con la sangre generosa de
nuestros mártires, pero que ya está a punto de florecer con las estrellas de
la libertad.
Imaginemos que estamos acogidos a su sombra y
abramos nuestras mentes y corazones para que entren en ellos y nos conforten los
espíritus de nuestros héroes:
Ayoze;
Guadarfia; Guanarame; Garasosa; Guarigua; Guize; Guanache Semidan; Bentejuí;
Doramas; Bentakayse; Tanausú; Hupalupu; Hautacuperche; Ferinto; Haineto;
Tagorero Arifonche; Arthemy; Ancor; Armiche; Adargoma; Anago; Amaluyge;
Beneharo, Arafunche; Benchomo; Chimenchia-Tinguaro; Bentor; Ichazagua, y otros
cientos de los que no conservamos memoria histórica porque esta nos fue
castrada.
Hoy también comulgamos espiritualmente con los
compatriotas que más recientemente nos han precedido en la lucha por la
liberación de Nuestra Nación Canaria, dediquemos algunos minutos para oír sus
nombres, pues ellos dedicaron sus vidas al propósito que hoy nos congrega:
SECUNDINO
DELGADO RODRÍGUEZ; JOSÉ
CABRERA DÍAZ; JOSÉ ESTEBAN GUERRA ZERPA; LUIS FELIPE GÓMEZ WANGÜEMERT; JUAN SANTIAGO TOMÁS MARRERO HERNÁNDEZ; BARTOLOMÉ GARCÍA LORENZO;
JAVIER FERNÁNDEZ QUESADA; ANTONIO PADILLA CORONA; ANTONIO
GONZÁLEZ RAMOS; PABLO ESPINEL DE VERA; ROBERTO
VICTORIANO CABRERA BATISTA; HERMÓGENES AFONSO DE LA CRUZ (HUPALUPA); HELIO RODRÍGUEZ
FIGUEROA DE
Y un recuerdo especial para el ciudadano canario Santiago
Hormiga. Vilmente asesinado por
Y otros que por nuestro desconocimiento no
nombramos.
Compatriotas: Todos y cada uno de ellos, desde las
Estrellas nos exigen que continuemos y concluyamos su obra, que nos unamos y
formemos un solo cuerpo y una sola mente como ellos forman un solo espíritu en
el seno de Magek, no les defraudemos.
¡¡DESCOLONIZACIÓN
E INDEPENDENCIA!!
Asociación
Sociocultural Kebehi Benchomo. Acentejo 2009.