CONSULTURIO SENTIMENTAL Y PSICOLÓGICO

DE LADY TIBISENAS (III)

 

 

Consulta:

 

Estimada Lady:

 El pasado 22 de mayo voy al ambulatorio de San Benito, en San Cristóbal de La Laguna, para una consulta de Ginecología, tras 11 meses en  lista de espera y tres cancelaciones con la matrona para la Citología, con lo  que, llegó la fecha de la consulta Ginecológica sin haberme realizado dicha Citología.

 

 Tras la espera, entro en la consulta y me encuentro con un Señor que  sin mirarme a la cara me espetó alzando la voz:

 

  ¡USTED QUE CARAJO HACE AQUÍ!

 

 Yo sin haberme sentado aún, pensé que mis oídos no habían  escuchado bien y le pedí que me repitiera lo que creía que acababa de oír, a  lo que él dijo:

 

  LE HE DICHO QUE: ¿USTED QUE HACE AQUÍ?

 

 Yo estupefacta, sin reaccionar, veo que estaba mirando el volante de mi  médico de cabecera que minutos antes yo había entregado a su enfermera,  y me dice:

 

  LE DICE A SU MÉDICO DE CABECERA QUE SEA LA ÚLTIMA VEZ  QUE ME PONE PREFERENTE Y ME LA MANDAN PARA ACÁ.

 

Yo entonces, empezaba a darme cuenta de que ni era una cámara oculta, ni se trataba de una broma y le dije que si era tan amable que  tuviera un poco de educación, que yo no sabía de lo que me estaba  hablando y que además esas no eran formas de tratar a una paciente y que  además su sueldo se lo estaba pagando yo entre otros, a lo que el elemento  en cuestión me dice:

 

 ES QUE NO SE SI ATENDERLA

 

  Y yo todavía anonadada, incrédula, pensando en el permiso de trabajo  que había tenido que pedir para pasar por semejante situación, le dije que  no se preocupara que con esas formas yo era la que no quería que me  atendiera. Y en un momento que yo creí de reflexión, le dice a la enfermera:

 

 QUE PASE. Y la enfermera le pregunta en un idioma ininteligible algo  así como: ¿COMPLETO? Y dice el "elemento": SI, COMPLETO.

 

  No me hizo ninguna pregunta, ni se mantenía relaciones sexuales, ni si  tomaba anticonceptivos, ni si tenía reglas regulares, nada de nada de nada.

 

    La enfermera, a la que no entendía ni papa, por medio de los gestos me  hace unas indicaciones, a lo que deduzco que lo que me dice es que me ponga la bata.  Salgo sólo con la bata y me dice otra vez con gestos (porque no se le  entendía ni torta), que me siente en la camilla.

 

    Entonces observo, aún más si cabe, con los ojos como un "cherne", que  justo delante de la camilla, del lado donde al acostarte sin ropa, se ve hasta  el alma y las borras del café, que hay una considerable ventana abierta de  par en par.

 

En eso viene el "elemento" y me mira como sorprendido, porque yo no estaba ya acostada con las piernas marcando las tres menos cuarto hacia  la ventana, y le digo si sería tan amable de cerrar la ventana. Nada contento, da un portazo a la ventana sin decir ni mu.

 

Ya colocada y dispuesta a llegar al final de la historia para hacer la  reclamación con toda formalidad y sin perder detalle, salto como un resorte  al sentir un tremendo dolor de lo que yo creo que fue "la exploración". El  dolor es tan grande que pasada una semana todavía me duele y además de  la tensión me provocó una contractura muscular en el muslo.

 

  No siendo suficiente todo lo anterior, yo le comento al "elemento" que  tengo un bultito desde hace unos años en uno de los pechos. El apretón  que me dio fue tan grande que le quité la mano y le dije que lo dejara.

   Me vestí y ya saliendo de la consulta le dije que no dudara que iba a ponerle una reclamación, a lo que el me dijo con una sonrisa irónica burlona:

 

 QUE TENGA USTED UN BUEN DÍA.

 

   Sin dudarlo puse una reclamación y me dijeron que ya tenía muchas más y que era MUY IMPORTANTE que los pacientes presentaran RECLAMACIONES ya que era la única forma de que se pudieran tomar medidas.

 

    El "elemento" se llama:

   JAVIER SANCHÉZ PINTO y tiene consulta en la Calle Viana de La  Laguna. Antiguamente la tenía en Santa Cruz, por debajo de la Plaza de toros.

 

   Ahora bien, si le pagas sus 90 euros, limpitos, sin declarar a nadie. Es  sumamente agradable.

 

  Ahí les dejo al personaje. Yo no sé ustedes pero para mí este hombre es un "sinvergüenza". Y deja mucho que desear sobre la clase de persona que es.

 

  Porque ante todo, un médico debe ser una persona, humana y respetuosa con sus pacientes.

 

 Un beso y gracias por atender mi consulta.

 

Repuesta:

Estimada amiga, casos como el tuyo son demasiado frecuentes en esta maltrecha y deshumanizada sanidad canaria, sólo que no todos y todas los afectados/as tienen el coraje de denunciarlos por temor a las represalias “corporativas”, instrumento de represión amplia y eficazmente utilizado por los estamentos oficiales en esta colonia.

 

Por otra parte, debes ser comprensiva, seguramente este profesional te atendió en horas de la mañana, hora  en que  en algunos individuos suele manifestarse los síntomas del stres en forma de dolores de cuernos. ¡A mandar!